Una mujer aparece muerta tras un incendio en su casa de una localidad costera de California, y la muestra que se guardó aquel día pasa años sin nombre. Según la mujer a la que se lo confesó, el hombre que dejó esa muestra tenía miedo, y fue ese miedo lo que al fin la puso en marcha.
Este documental se basa casi por entero en la sentencia de 2020 del Tribunal Supremo de California, que confirmó la condena y la pena de muerte de Michael Joseph Schultz. Lo que sostiene un solo testigo se atribuye a ese testigo.
Los episodios violentos que se contaron en la fase de pena nunca se juzgaron como delitos: se presentan solo como testimonios.
El mensaje que Cynthia Burger dejó en un contestador se cita de la sentencia y aparece como texto. Ninguna voz sintética la imita a ella ni a nadie del caso.
La narración usa una voz sintética. Las ilustraciones y las recreaciones en 3D van rotuladas en pantalla y no muestran a personas reales ni la vivienda real.